Las vacaciones de verano siempre han sido un detonador para el conjunto de la economía, ya que sumando la semana santa y el periodo de las fiestas decembrinas, es cuando el sector hotelero, de transporte terrestre y aéreo, así como bares y restaurantes, tienen la mayor facturación en el año. | ![]() | |
México es uno de los destinos turísticos más populares a nivel mundial, ocupando el octavo lugar a nivel internacional en llegada de visitantes con cerca de 21,400 millones de turistas y el catorceavo en captación de divisas con una derrama cercana a los 13,000 millones de dólares, al tiempo que esta industria sin chimeneas es uno de los mayores generadores de empleo en el país. Por lo que se refiere a la inversión turística, cerca de 51% se concentra en tres estados: Guerrero, Quintana Roo y Nayarit, lo que refleja la preferencia por el denominado turismo de sol y playa, aunque le siguen otros destinos como los estados de Baja California, Sonora y Distrito Federal. Los turistas nacionales siguen representando cerca de 83% de la actividad turística de todo el país, que sumado a los visitantes extranjeros generan una derrama económica cercana al 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Por lo que sin lugar a dudas, el aumento en los boletos de avión y pasaje terrestre, a raíz de los precios altos del petróleo, impactará de manera negativa en el crecimiento del sector turístico y del país en su conjunto. Sin embargo, los pequeños pueblitos de México pueden ser los que ayuden a sortear la crisis del sector y ofrecer unas vacaciones diferentes a las acostumbras de sol y playa, a precios competitivos. Hace algunos años, la Secretaria de Turismo (Sectur) puso en marcha el programa de Pueblos Mágicos, que a decir de la secretaría, trata de revalorar a un conjunto de poblaciones del país que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros; ya que son comunidades ricas en cultura, tradiciones y gastronomía. En el período del 2001 al 2006, se han canalizado cerca de 582 millones de pesos en la promoción y rehabilitación de pueblitos, haciendo énfasis en el desarrollo sustentable de las comunidades a través del uso eficiente de sus recursos y de sus espacios arquitectónicos. Las líneas de acción del programa se concentran en apoyar la construcción y mejoramiento de infraestructura, servicios e imagen urbana, así como el equipamiento y rehabilitación de sitios turísticos. Además de la innovación de productos que incluyan actividades recreativas, hospedaje y transporte con un nivel de calidad competitiva a nivel mundial. Lo anterior, se logrará mediante la profesionalización y capacitación de los proveedores de servicios y una mayor cultura turística por parte de los habitantes de las regiones beneficiadas. Algunos de los lugares que han recibido mayores recursos son: la Huasteca de Ocampo, Hidalgo; Real de Catorce, San Luis Potosí; Tepoztlán, Morelos; Taxco Guerrero; Pátzcuaro Michoacán; Dolores Hidalgo y San Miguel de Allende en Guanajuato. Sin lugar a dudas, la crisis actual puede ser la gran oportunidad para muchos pueblitos de México de tener un mejor desarrollo económico, el reto no es fácil, pero requerirá de una estrategia integral de mercadotecnia que haga que los turistas volteen sus ojos a nuestros pueblos mágicos. (Fuente: El Economista) | ||