|
El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) pronto dejará de ser la gran inmobiliaria de México para convertirse en un verdadero desarrollador de polos turísticos, asegura Miguel Gómez Mont, su director. | ![]() | |
El titular de Fonatur adelanta a Excélsior que el organismo experimentará una transformación en las próximas semanas que le permitirá dejar de ser “la gran empresa que sólo vendía terrenos para ser, ahora sí, una firma detonadora de desarrollos turísticos. A decir de Gómez Mont, sólo falta que la Secretaría de Hacienda apruebe la nueva estructura de Fonatur, para que éste tenga la capacidad de crear sin necesidad de invertir recursos.“Ahora podremos vender la experiencia que durante casi tres décadas ha acumulado la gente que trabaja para Fonatur. Si hay un empresario con un lote en México que quiera hacer un desarrollo turístico, podrá recurrir a nosotros. Le diremos, desde un principio, si su propiedad es viable o no para el turismo. Le podremos ayudar a realizar su plan maestro, e incluso a construir. Todo eso era algo que antes teníamos prohibido”, señala.A través de su nueva reestructuración, el fondo podrá hacerse de capital sin necesidad de poseer terrenos, lo que resolverá su gran falta de liquidez. “Nuestro principal problema en Fonatur es que nos hemos quedado prácticamente sin tierra que vender, y como no tenemos dinero suficiente para comprar más terrenos y desarrollarlos, también nos hemos quedado sin una forma de hacernos de ingresos para pagar tanto los sueldos de los trabajadores como el mantenimiento de los Centros Integralmente Planeados”, explica. En este sentido, afirma que su antecesor, John McCarthy, vendió prácticamente todos los terrenos de Cancún, Ixtapa y Los Cabos.Gómez Mont agrega que hasta antes de la nueva reestructuración, Fonatur no podía hacer algo sin que primero tuviera un terreno.“Teníamos que adquirir lotes para iniciar un plan. Ahora podremos buscar nuevos proyectos para desarrollar y edificar destinos, aunque no sean nuestros”, comenta.Y es que el último sitio que pudo adquirir el fondo fue Huatulco, en Oaxaca, hace más de 20 años. “Después de haber comprado y desarrollado Huatulco, sólo nos habíamos dedicado a vender lotes, por lo que los trabajadores dedicados a planear para el futuro estaban paralizados”, admite. De esta forma, una vez que la Secretaría de Hacienda avale la reingeniería que ya ha aprobado el Comité Técnico de Fonatur y la Secretaría de la Función Pública, la dependencia podrá dejar de hacer una actividad en la que ya tenía mucha competencia con la iniciativa privada.“A partir de que sea aprobada nuestra nueva estructura, podremos asociarnos o simplemente asesorar a particulares”, dice.El funcionario explica que, además de vender su experiencia, Fonatur podrá mercar su marca para respaldar los proyectos. “Es un nombre con mucho prestigio no sólo en México sino a escala internacional, ya que indica alta calidad. Por eso, antes de otorgar el respaldo de Fonatur a un proyecto tendremos que checar desde las condiciones legales del suelo hasta los fines que persigue”, puntualiza.Así, habrá proyectos de particulares que podrán estar dentro de la cartera del fondo, sin que éste haya invertido dinero pero sí realizado un amplio trabajo que garantice su calidad.“Además, Fonatur fungirá también como ‘celestino’”, comenta.“Sabemos que hay mucha gente con ideas por desarrollar, pero que le hace falta financiamiento. Con nuestra experiencia y amplio conocimiento del sector podremos casar al inversionista con el dueño del proyecto, con lo que se concretarán más planes en el país, aunque no sea Fonatur el detonador principal”, dice.Gómez Mont indica que con esta nueva estructura se podrán seguir vendiendo terrenos, pero ahora tendrán muchos más que ofrecer.“Invertimos mucho tiempo en arreglar la casa, pero estoy seguro de que, a partir de ahora, pase lo que pase, esta institución será una buena desarrolladora de polos turísticos, ya que es lo que realmente necesita el país”, agrega el funcionario federal. Por el momento, el titular de Fonatur se concentra en adquirir nuevas reservas territoriales con el fin de convertirlas en los dos nuevos Centros Integralmente Planeados que ya se tienen proyectados.“Hemos identificado ya un lugar en el Pacífico y otro en el Golfo de México”, dice, aunque prefirió reservarse los nombres para evitar el acaparamiento o el aumento súbito en el precio de los terrenos.“Lo que también será una prioridad será el relanzamiento del CIP Loreto”, puntualiza.Tan exitoso fue el relanzamiento del CIP Huatulco, en febrero pasado, que Fonatur desea repetir la experiencia en su centro más olvidado: Loreto, en Baja California Sur.Gómez Mont afirma que ya se tiene el diagnóstico para levantar este destino. “En Loreto necesitamos un considerable mejoramiento de la red carretera, así como construir un hospital de manera urgente, pues sólo hay uno”, comenta.Asimismo en este puerto es necesario aumentar la masa crítica, que haya marinas y más personal del Ejército.“Al llevar consigo gente con familia, se podrá generar consumo e impulsar la construcción y operación de restaurantes, centros comerciales y demás centros de consumo”, señala. Y es que a decir del directivo, el encanto de Loreto es que será un destino de muy baja densidad, mucho menor a la de Huatulco, pues se pueden ofrecer más de seis mil habitaciones.Para que se lleve a cabo el relanzamiento de este CIP, Gómez Mont apunta que sólo falta “juntar de nuevo a las cabezas de las secretarías que tienen que ver con este desarrollo: Comunicaciones y Transportes, Gobernación, Salud y Turismo, principalmente. Estas dependencias pondrán en orden el territorio de Loreto y sus alrededores, a través de la construcción de carreteras, mejora de su aeropuerto, así como la regularización de la tenencia de la tierra y optimizar de momento el único hospital existente.“Ese conjunto de esfuerzos fue lo que realmente hizo exitoso el relanzamiento de Huatulco y queremos repetir la experiencia”, añade. (Fuente: Excélsior) | ||